Sobre la Salud
El aprendizaje del Método Feldenkrais constituye también un aprendizaje emocional

El aprendizaje del Método Feldenkrais constituye también un aprendizaje emocional

Hay un viejo cuento budista sobre una serpiente que se pregunta entre su cabeza y su cola sobre cual de los dos debería dirigir.

La cola se cuelga a un árbol hasta que la cabeza cede. Entonces la cola hace que la serpiente caiga hacia un hoyo de fuego.

Cada vez que entramos en contacto con otra persona, estamos en contacto con su ser emocional. Esto no se puede evitar. Cuando tocamos a alguien, nos conectamos con su mente; y con las raíces de su personalidad.

Así como la vida misma es inseparable de los grandes procesos geoquímicos, también nuestros sentimientos más íntimos son inseparables de los procesos biológicos más básicos de nuestra vida celular. Nuestros pensamientos más nobles, nuestras acciones más inspiradas, la singularidad de nuestras personalidades y nuestras percepciones todas surgen de procesos orgánicos de nuestra vida celular. No podemos escapar de eso, salvo a través de la muerte – y la muerte es un hecho fundamental de la vida.

Una de las más grandes luchas del desarrollo de un niño es aprender a lidiar con el miedo a la aniquilación. Este aprendizaje de la interdependencia entre la vida y la muerte es parte de la tarea de la cual cada niño participa para organizar y controlar sus movimientos y para orientarse en el mundo. Cómo se hace esto, el estilo con el cual el niño aprende a manejarse con una realidad tan básica , va a establecer en gran parte como el adulto va aprender a lidiar con otras situaciones de estrés y como va a desarrollar una auto-imagen que se sienta relativamente completa, funcional y auténtica, o frágil, atrofiada y subdesarrollada.

Otra tarea primaria del aprendizaje del niño; es crear un orden en los sistemas preceptuales y motores. Especialmente para el niño, este enorme proceso de ordenar está conectado con aprender a lidiar no solamente con la conciencia de la muerte sino a menudo con la pena, la ansiedad, el aislamiento, el vacío, la sobreestimulación y la noción de la omnipotencia y la insignificancia. No solamente aprendemos a aumentar nuestra conciencia sensorio-motorica o a acceder mejor al entorno. Involucramos simultáneamente toda nuestro soma en aprender a amar y cuidar de nosotros y de otros, a comunicar nuestros deseos y necesidades, a volvernos generosos, autónomos y espontáneos. La manera que hemos aprendido a respirar y organizarnos refleja nuestra habilidad de acceder al humor, al coraje, a la determinación y muchos otros sentimientos vitales. Damos continuamente forma a nuestra personalidad mientras que demos forma a todos los procesos unificados comprendidos en nuestro cuerpo, desde lo metabólico y lo celular, hasta la imagen y lo cerebral.

En El cuerpo y el comportamiento maduro, Moshe Feldenkrais debetía la dificultad de volverse un ser humano completamente maduro. Una de sus brillantes revelaciones fué su entendimiento de cómo la personalidad en desarrollo estaba conectada con el movimiento.

La dificultad de completar fácilmente el aprendizaje psico-físico que un niño tiene que explorar como para madurar es que todos sus movimientos – desde los patrones básicos de locomoción y respuestas orientativas a acciones investigativas y expresivas y jugar – son usados para desarrollar su personalidad. “Los Movimientos no son cosas que hacemos, son lo que somos.”

A través del movimiento y de las respuestas que recibe a sus movimientos, el niño talla una manera personal de dar forma a su existencia en el mundo. No es suficiente superar patrones reflexivos y aumentar el control volitivo, ni es suficiente pararse con mas eficiencia o conciencia, también tenemos que aprender a pararnos de pie a nuestra manera, para convertirnos en alguien. Nos movemos desde el instinto a la identidad.

Cada uno de los grandes pensadores y clínicos en el campo de la psicoterapia ha estado interesado en el tema de cómo y porque la gente retiene y muestra sentimientos infantiles y formas infantiles de comportamiento. Moshe miraba este problema a través de una ventana por la cual los demás sólo estaban echando una mirada. Wilhelm Reich fué uno de los pioneros en este campo, unido primero a Freud , investigo luego lo que se llamo “el yo corporal” y la relación entre las corazas musculares y la personalidad y luego sus discípulos Alexander Lowen y David Boadella continuaron profundizando en este sentido. Y Aunque pusieron el foco en el cuerpo y el uso físico del ser psicológico, sus principios se apoyaban primero en un modelo psicológico y en un sistema conceptual que trataba con nociones de carga y descarga de energía no conocida por muchos . Pero fue Moshe Feldenkrais quien accedió a toda la persona a través del movimiento, desarrollando un conocimiento y una aplicación tan extraordinariamente diferente de los modelos psicológicos contemporáneos. Fue Feldenkrais quien hizo uso pleno del cerebro humano en su modelo del funcionamiento humano. Puso el cerebro dentro del organismo.

Antes se pensaba que el cerebro era el jefe, o el que mandaba y los músculos sus sirvientes, sin embargo durante mucha parte de la última década, la imagen emergente del cerebro ha sido mas como el de una esponja pulsante ubicada adentro del cerebro apretando y absorbiendo hormonas y otros químicos a una velocidad sorprendente. Y este cerebro está compuesto de fluidos, porque es adentro de estos líquidos y los movimientos de ellos donde la inteligencia humana se vuelve pensamiento. Debido a los delimitados cambios de temperatura, cantidades de líquidos y grados de presión adentro de los cuales el cerebro tiene que operar para sobrevivir, se podría decir que el cerebro es el sirviente del resto del cuerpo y vive a merced del metabolismo, de la química celular y de las leyes de la dinámica de fluidos. Con esta visión, ningún sistema, órgano o tejido del cerebro es supremo. Pero esta noción del cerebro no le gusta a la cultura dominante quien prefiere ejercer el control sobre el fenómeno biológico.

Podría ser que el pensamiento mismo evolucionó como resultado de lazos emocionales en bruto, profundamente enraizados dentro de la comunidad social. Charles Darwin sugirió que la emoción aumenta las posibilidades de sobrevivencia de un organismo. La evidencia reciente en la antropología sugiere fuertemente que la emoción tiene una función aun mas amplia y mas sofisticada en la vida humana. Porque una de las funciones de la emoción es la de formar la conectividad emocional con nuestra sociedad y con nosotros mismos. Es la habilidad de hacer lazos a largo plazo con otro que precede y es un requerimiento necesario para el desarrollo de un orden social cementado por la unión de pareja a largo plazo y el compromiso familiar de la crianza de un animal humano. Una criatura tan subdesarrollada al nacer no podría sobrevivir sin años de ser nutrido y no se desarrollaría sin compromiso y comunidad. Un grupo social altamente estable y emocionalmente conectado, es una contribución al desarrollo del cerebro humano que excluye todos los otros. La integridad de nuestra imagen corporal y la seguridad de explorar y recrear depende de la habilidad de la sociedad de proveer las condiciones para que se desarrolle la conciencia emocional.

¿Podría ser que la emoción es la guía mas confiable para la acción inteligente, no solamente en situaciones de crisis, sino también en satisfacer las necesidades básicas de todos los días? ¿Y no es la emoción el factor mas limitante en la evolución de la conciencia? Físicamente, intelectualmente y técnicamente, los seres humanos han evolucionado a un ritmo tremendo en los últimos miles de años. Sin embargo, emocionalmente, estamos todavía inmaduros al punto de ser peligros para nosotros mismos y para nuestro planeta. Nuestra sociedad ha desarrollado una visión de lo que significa ser un humano que funciona bien, que es tan uni-dimensional, tan ocupado con hacer mas y hacerlo mejor y obtener lo que quiere que nos hemos convertido en una serpiente que se muerde la cola.

Los académicos fomentan el concepto de la mente y de la emoción como procesadores de información. Sin embargo, el procesamiento de información solamente es significativo solamente para los que quieren que el cerebro sea como silicona. Como el pensamiento y el sentimiento se vuelven cada vez mas separados de nuestro terreno biológico, hay menos significado en las operaciones de nuestros procesos mentales y físicos –y menos sabiduría.

Que tiene que ver el trabajo de Feldenkrais con todo esto? Relacionado con los problemas de postura, dolores de espalda, y rigidez o limitaciones de movimiento de una persona, también hay un individuo luchando para encontrar como ser una persona más completa, un ser humano mas maduro, una lucha no tan distinta de la lucha de un niño por desarrollarse y por enfrentarse con algunos de los mismos temas de la infancia e infantiles.

La posibilidad de recrear las conexiones entre nuestro cuerpo y nuestro mundo es el regalo más grande que ha ofrecido Moshe Feldenkrais. Que el dolor de espalda de alguien puede mejorar o que su habilidad de moverse mas fácilmente ha aumentado es un subproducto del proceso único de aprendizaje que propone el método para volverse una persona más madura y con una auto-imagen mas completa de sí mismo.
Fué través del movimiento, del contacto con nosotros mismos, con nuestras emociones y pensamientos y de la relación con el entorno, que hemos formado nuestra auto-imagen, y es por los mismos medios que lo reformamos continuamente.

Sobre un texto de:
Frank Wildman “El aprendizaje emocional:
Desarrollar la inteligencia emocional”
(discípulo de Feldenkrais)
Traducción de: Carolina Dente
Editados por: Gabriela Gomez

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Sobre la Salud

Por Moshe Feldenkrais

“Una persona sana es aquella que puede vivir plenamente sus sueños no confesados”
Algunos años antes de la Segunda Guerra mundial, estaba enseñando judo para ganarme la vida a la vez que trabajaba en La Sorbona con Joliot Curie para mi doctorado en Ciencias. Uno de mis alumnos resultó ser un cazador de animales salvajes en Africa y me invitó a su casa, donde me quedé solo, durante unos minutos. Me asombré cuando se me acercó un león para lamerme. Lo habían traído a París de cachorro y se había convertido en un verdadero león.

Unos meses más tarde fue llevado al zoológico de París por la policía. El León había salido a la calle y una señora mayor con un pequeño pekinés y corta de vista, lo había confundido con un perro grande, y lo persiguió por las calles con sus paraguas. El león murió en su jaula después de haberse negado a comer y beber durante 10 días. He acortado la historia omitiendo algunos detalles.

Ahora bien, éste era un animal sano que murió, obviamente por un trauma emocional. Pero ¿Qué es un animal sano? Si un león sano muere 10 días después de un cambio abrupto en su vida ¿Qué es la salud?

Si un ser humano no necesita ir al médico durante años o no tiene dolores o afecciones ¿Es sano? Si por el contrario esta misma persona lleva una vida monótona y poco interesante con dificultades matrimoniales que lo llevan al suicidio ¿Es una persona sana? ¿Y una persona que nunca termina lo que se propone o cambia continuamente su empleo para eludir obligaciones, está sana?

Evidentemente no es fácil definir el concepto de salud. Decir que no se necesita de la asistencia de un médico o de un psiquiatra no es prueba suficiente de salud. ¿Qué es entonces salud?

La vida es un proceso. Esto significa que todo lo que nos suceda mientras estamos vivos, está ligado al tiempo. Todos lo saben, aún cuando no lo piensen o no lo digan. Ningún proceso puede detenerse por un tiempo considerable dependiendo de las fuerzas que involucre. Y por supuesto todos sabemos que si un cerebro no recibe oxígeno durante 10 o 15 segundos el proceso se interrumpe por completo. Si por casualidad se logra reiniciarlo, es un nuevo proceso y la persona no será la misma de antes. Si alguien sangra mucho, muere desangrado, y no es fácil recuperar un corazón que paró por esta razón. En resumen, ningún proceso que se detiene, puede reactivarse espontáneamente. Esto es válido para cualquier proceso químico irreversible o cualquier reacción. O sea que obviamente, la salud es ante todo, la capacidad de continuar las funciones esenciales sin cortes prolongados. La conciencia, el sistema nervioso central, el corazón, etc, deben continuar uniformemente. Hasta aquí no hay nada que no sepamos. Sistemas grandes que funcionan, también son procesos que dependen del tiempo. Cualquier compañía grande de cualquier país es un buen ejemplo: Ford, ICI, Philips o cualquier sistema grande similar.

Todos continuarán funcionando a pesar de que una fábrica, mina o ciudad deje de existir. Se puede medir un sistema por el impacto que pueda recibir sin detener su proceso. EL sistema nervioso humano tiene por lo menos 3.10 (10) partes. Es lo suficientemente grande como para seguir las leyes de los grandes sistemas. La salud del mismo se puede medir por el impacto que pueda recibir sin comprometer la continuación de su proceso. En síntesis, la salud se mide por el shock que una persona pueda recibir sin comprometer su sistema de vida.

Así, el sistema de vida se convierte en criterio de salud. El dormir, la comida, la respiración, los cambios de clima, el frío, el calor, el trabajo, se ven sujetos a grandes variaciones- shock súbitos. Cuanto más sea la persona, más fácilmente retomará su vida luego de shocks considerables producidos por cambios en sus necesidades. Pensándolo bien, no hay nada de lo dicho que resulte difícil de admitir. Excepto el hecho de que nos sorprenderá saber a dónde nos lleva. Nuestro sistema nervioso no nace como lo tenemos al ser adultos. Para que funcione este sistema necesita del mundo exterior. Hay luz de diferentes intensidades y colores. Los objetos están cerca o lejos, etc. Por lo tanto, nuestros ojos primero deben aprender a ver, aún un objeto tridimensional en un dibujo en dos dimensiones. Es decir, que nuestro sistema necesita de una parte especial del mundo para aprender el lenguaje. Pero hay más temas fundamentales. El sistema está conectado a través de sus órganos sensitivos y kinestésicos con el mundo exterior. Un sistema nervioso indiferenciado, al crecer, se va diferenciando para manejar bien los objetos externos. ¿Qué significa ésto en un sentido práctico?

Significa que debemos aprender a separar funcionalmente, o sea diferenciar nuestros los sentidos de los sentimientos. Un bebé, al ver un objeto rojo tiene el sentimiento del rojo ya que el objeto carece de sentido porque no sabe qué es. El escuchar un tambor por primera vez produce un sentimiento de asombro, de sobresalto kinestésico. Recién más tarde, habiendo recibido varios sobresaltos similares, la diferenciación del sentimiento y el sentido de audición darán como resultado el escuchar y percibir un tambor. Gradualmente se dará este mismo tipo de diferenciación entre el sentimiento kinestésico y el objeto externo relacionado con el gusto, experiencias táctiles, el olor y los sentidos de los cuales ya hemos hablado.

Estas diferenciaciones no suceden en todos los sentidos de manera uniforme y cada bebé tendrá su propia historia de desarrollo. Así es que hay gente que concibe el mundo exterior preferentemente en forma visual, otros auditiva, otros en forma táctil y otros kinestésicamente. En realidad, la mayoría de las personas poseen sus sentidos y sentimientos diferenciados en distintos grados.

Tal vez no sea tan evidente que todos podemos visualizar o escuchar un objeto cuando lo imaginamos o recordamos las experiencias que produjeron la diferenciación. Lo mismo sucede con los otros sentidos.

Este aprendizaje para conocer el mundo exterior a través de nuestros sentidos es lo que conforma nuestro sistema nervioso. Un proceso tan largo como éste no puede estar exento de errores. De la misma manera que hay toda clase de paces en el mar, hay personas diferentes en el mundo. Algunos crecerán y formarán su propia forma de relacionarse con el mundo en condiciones de seguridad, con una buena herencia y en diferentes períodos del desarrollo de la civilización y cultura humana. Otros, no tienen esa suerte. Algunas de nuestras tendencias se mantendrán a lo largo de nuestras vidas. No se diferenciaron como de uso práctico para actuar y reaccionar en el mundo que nos rodea. O sea que cada uno tendrá sueños no confesados al crecer. Nuestra cultura, nuestros padres y la escuela hacen que los descartemos como actitudes infantiles que no benefician a un adulto realista. Gradualmente los suprimimos y nos sentimos algo avergonzados de haberlos creído. Pero por suerte, no todos hacemos esto. Algunos afortunados logran hasta convertirlos en realidad- algunos buscan inspiración en otras ocupaciones al evitar tomar sus sueños en serio. No sé si he sido claro. Permítame decirles, sin embargo, que una persona sana es aquella que puede vivir sus sueños no confesados a pleno. Hay gente sana entre nosotros, pero no muchos.

En nuestra cultura, el proceso de la vida que comienza con el crecimiento de la diferenciación del sistema nervioso hacia una variedad más sutil y completa de las experiencias de la vida exterior con una mayor habilidad en cambiarla para nuestra actividad intencional de crecimiento, decrece y achica su campo con la madurez sexual. Después de esto el sistema comprime sus lazos con el mundo exterior en su totalidad y se especializa en un aspecto en particular. Nos convertimos en expertos en un pico muy angosto de actividades y experiencias. Nos convertimos en poetas, boxeadores, científicos, políticos, pintores, músicos, economistas, cirujanos o bailarines – las posibilidades son interminables. Entonces nuestro aprendizaje no se interesa más en continuar la diferenciación esencial del sistema nervioso en una relación más amplia con el mundo exterior.

Llega un momento que nuestra educación como se ha desarrollado, no nos ayuda, por el contrario a menudo, nos limita y dirige por canales que no conducen a la salud. Nos volvemos tan poco saludables que debemos retirarnos antes de ser biológicamente viejos – simplemente no estamos sanos. Algunas partes nuestras, aquellas involucradas en el máximo de la formación de nuestra actividad, se han gestado. El proceso de vida se redujo. La actividad se restringe cada vez más a una especialidad en la que sobresalimos. Luego solo prosiguen aquellas partes de nuestro sistema nervioso esenciales en la continuidad del proceso de la existencia biológica.

Aún en nuestra cultura, algunos logramos continuar un proceso de vida saludable hasta la vejez - una edad donde los no sanos ya están enfermos. Algunos de nuestros mejores y más sanos hombres, que por otro lado pueden ser jorobados o tener cualquier otra deformidad, son aquellos que llamamos artistas. La mayoría ya sean zapateros o escultores, virtuosos o compositores, poetas o científicos, como el buen vino, son mejores con los años. La diferencia sobresaliente entre esta gente sana y la otra es que han descubierto por intuición gente o por la suerte de haber aprendido de un maestro sano, que el aprender es el don de la vida. Un aprendizaje especial: el de conocerse a uno mismo. Aprenden “como” actúan y así son capaces de hacer lo “que” quieren – el vivir intensamente sus sueños no confesados y a veces declararlos.

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